ATE: Departamento de Lima, provincia
de Lima, distrito de Ate cuya capital es Vitarte. Deriva de atiy que en chinchaysimi significa
victoria. Otra versión podría ser que provenga de atiq o atij con
significado de poderoso.
lunes, 24 de octubre de 2011
COSTUMBRES FUNERARIAS DE LOS INDIOS DEL SIGLO XVIII.
El misionero jesuita Wolfgang Bayer
(1722-1785?), visitó la costa peruana y
la región del Collao entre 1752 y 1766. Observa y anota las costumbres
funerarias de algunos indígenas de la época:
“…Comparten
con los muertos sus comida y bebida, y les ponen todo aquello que es necesario
para un largo viaje, lo cual, cuidadosamente, ocultan debajo del muerto. Ellas
temen que los apaleen sus pastores de almas si se les escapa referir estos
abusos ridículos, ya que las exhortaciones de nada valen. También le ponen al
muerto agujas e hilos, a fin de que durante el viaje puedan zurcir sus vestidos
y, asimismo, extraerse de los pies las espinas de las plantas, ya que ellos se
imaginan que los desaparecidos deben viajar por ásperos montes cubiertos de
espinas. Matan también al perro que le era más fiel al difunto durante sus
días, a fin de que pueda protegerlo contra los asesinos, en el camino. Ciertos
días del año, se deslizan hacia la tumba, sobre la que vierten chicha (cerveza
americana), con el fin de apagar la sed del muerto, chicha que es preparada tan
maliciosamente, que se podía suponer que habían rociado con agua bendita, pues no
se advertía el olor de esta bebida. Luego, transcurridos algunos años,
preparaban deliciosas comidas, en las que libaban alegremente por la salud del
muerto, y para que prosiga felizmente su gran viaje a la eternidad…”
DIOSES Y DEMONIOS DEL PERÚ.
EL MAPINGUARI: Aunque la mayor parte de los testimonios sobre mapinguaris proviene de Brasil, también se escuchan en el Perú y Bolivia. La reconocida folklorista Mildred Merino de Zela ubica a este monstruo en la región selvática de Iñanpari, en el departamento de Madre de Dios. Según la autora se trata de “un enorme y corpulento animal de un solo ojo y con las patas traseras como de buey, pero terminadas en garras”. El aspecto exacto de esta criatura es un misterio. Los relatos populares lo describen muchas veces como un homínido de unos dos metros de alto que camina erguido, de grandes garras y de olor pestilente. Los más audaces le añaden un solo ojo en el rostro, pies con los talones hacia adelante y una boca a la altura del estomago. Las explicaciones más científicas lo muestran como un gigantesco oso perezoso, una especie remanente de épocas prehistóricas.
EL VINO EN EL CUZCO DEL VIRREINATO.
El Inca
Garcilaso de la Vega, nos relata sobre la
primera vez que se probó vino en la ciudad imperial:
“…El
primero que metió uvas de su cosecha en la ciudad del Cozco fue el capitán
Bartolomé de Terrazas, de los primeros conquistadores del Perú y uno de los que
pasaron a Chili con el adelantado Don Diego de Almagro (…) Plantó una viña en
su repartimiento de indios Achanquillo en la provincia de Cuntisuyu, de donde
año de mil quinientos y cincuenta y cinco, por mostrar el fruto de sus manos y
la liberalidad de su animo, envió treinta indios cargados de muy hermosas uvas
a Garcilaso de la Vega,
mi señor, intimo amigo, con orden que diese su parte a cada uno de los
caballeros de la aquella ciudad, para que todos gozasen del fruto de su trabajo
(…) Yo gocé buena parte de la uvas, porque mi padre me eligió por embajador del
capitán Bartolomé Terrazas, y con dos pajecillos indios llevé a cada casa
principal dos fuentes de ellas…”
TOPONIMIOS
POZUZO: Departamento de Pasco, provincia de Oxapampa. De Pususu, una especie de maíz salvaje o
silvestre que crece sólo en la selva al lado de la coca, el ají y el algodón
(…) en dialecto amuesha deriva de pu-zu-zu
en el cual zu significa río. El
pueblo ha tomado el nombre del río. La repetición de zu con significado de río
obedece a que dicho río Pozuzo se forma por la unión de otros dos ríos: el
Huancabamba y el Santa Cruz. Luego, en amuesha Pozuzo significa doble río
literalmente o en castizo formado por la confluencia de dos ríos.
LAS CASAS DE LIMA SIGLO XVII.
El padre fray Reginaldo de Lizárraga
(1540-1612).
comparte sus impresiones
sobre la naciente urbe limeña alrededor de la plaza de armas, a comienzos del
siglo XVII.
“…Los edificios de esta ciudad son
de adobe, pero buenos, y como no llueve, los techos de las casas son chatos.
Las casas principales tienen sus azoteas; desde fuera no parece ciudad, sino un
bosque, por las muchas huertas que la cercan, y no ha muchos años que casi
todas las casas tenían sus huertos de
naranjos parras grandes y árboles frutales de la tierra, por las acequias que
por las cuadras pasan; pero agora, como se ha poblado tanto, por maravilla hay
casa que tenga dentro de sí árbol ni
parra.
La plaza es muy buena y
cuadrada, porque toda la ciudad es de cuadrado; tiene la plaza dos frentes
cercados de arcos de ladrillo y sus corredores encima, ó por mejor decir
doblados en los portales; arriba mucho ventanaje y muy bueno, donde se ven los
regocijos que en ella se hacen. Estos portales
y arquería adornan mucho la plaza y defienden el sol á los tractantes,
el cual á su tiempo es muy caluroso; debajo destos por tales hay muchos
oficiales de todo género que en la plaza se sufre haya…”
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